Cómo se repobló Almegíjar tras la expulsión de los moriscos: leyes, repartimientos y Corona
Un artículo de José Manuel Martín Megías explica cómo repartimientos, donadíos y el Consejo de Población reorganizaron Almegíjar tras la guerra de la Alpujarra.
En resumen
- Almegíjar se repobló tras la guerra de la Alpujarra (1568-1570)
- La repoblación fue una política oficial de la Corona
- Herramientas: repartimientos, donadíos y Consejo de Población
- Artículo del historiador-jurídico José Manuel Martín Megías
La repoblación de Almegíjar, localidad históricamente integrada en la Tahá del Cehel, se enmarca en la expulsión de la población morisca tras la guerra de la Alpujarra (1568-1570). La expulsión dejó amplias zonas de las Alpujarras gravemente despobladas y obligó a la Monarquía Hispánica a organizar un programa de reorganización territorial, económica y administrativa.
No fue un fenómeno espontáneo, sino una política oficial dirigida desde la Corona. Se articuló con instrumentos jurídicos pensados para ordenar la distribución de las tierras, las viviendas y los bienes que habían quedado vacantes.
Los repartimientos: cómo se repartieron tierras y casas
Este proceso sigue una larga tradición de repoblaciones en territorios de la Corona, sobre todo en Andalucía, Murcia, Valencia y Mallorca. En ellas ganó peso la intervención directa de la Monarquía frente a modelos más autónomos.
El instrumento básico fue el repartimiento: la Corona distribuía entre los nuevos pobladores las tierras, casas y otros bienes disponibles. No era una simple operación administrativa, sino un mecanismo jurídico de ordenación de la propiedad y de reorganización social del territorio.
Las principales fuentes son los libros de repartimiento, elaborados bajo supervisión regia. Recogen las adjudicaciones, la identificación de los nuevos pobladores y las tierras, casas y bienes de cada uno. El caso de Almegíjar debe entenderse dentro de este modelo oficial, en el que la Corona tuvo un papel central.
Donadíos y nueva organización de los concejos
Entre los instrumentos destacaron los donadíos, concesiones de tierras y derechos hechas por la Corona. Podían dar lugar a formas de señorío territorial, siempre bajo la autoridad superior de la Monarquía.
La llegada de nuevos pobladores exigió además crear nuevas estructuras de administración local y reorganizar los concejos. Los fueros y otras normas locales tuvieron su papel, pero la autonomía de las nuevas comunidades quedó limitada por la creciente intervención de la Corona. Por eso la repoblación no fue solo un reparto de propiedades: fue también una operación política, administrativa y social, y una herramienta de control territorial.
El Consejo de Población, creado en 1570
La magnitud del proceso hizo necesario un órgano específico: el Consejo de Población, implantado el 26 de diciembre de 1570, poco después de acabar la guerra. Asumió la gestión y el control de la política repobladora, y en particular la administración de la llamada renta de población, vinculada a los bienes y recursos de la reorganización del territorio.
El Consejo intervino en la gestión de los bienes vacantes, la distribución de las tierras y la supervisión de las medidas para atraer y asentar a nuevos pobladores. Su existencia muestra que la repoblación se concibió como una política de Estado.
Almegíjar en la transformación del Reino de Granada
La expulsión de los moriscos alteró la estructura demográfica, económica y social de Almegíjar y de su entorno. Los nuevos pobladores llegaron dentro de un marco jurídico diseñado y dirigido por la Monarquía, mediante repartimientos, concesiones territoriales, reorganización de los concejos y la actuación del Consejo de Población.
Según el autor, la repoblación de Almegíjar no es un episodio aislado de la historia local, sino parte de un proceso de gran alcance. En él, el Derecho fue uno de los principales instrumentos para reconstruir el territorio, redistribuir la propiedad y fijar un nuevo orden político y social a finales del siglo XVI.
Artículo elaborado por el historiador-jurídico José Manuel Martín Megías.