La Senda del Cerrón (PR-A 154) es un sendero lineal de 4,1 km que sale de Dalías y termina en el cerro de El Cerrón, donde hubo un poblado ibérico. Se hace en unos 80 minutos, a baja altitud y con poco desnivel, así que encaja en una salida tranquila, también en familia o fuera de los meses de calor.
Cómo es el recorrido
Es un camino de ida que no vuelve en círculo: parte de Dalías, a unos 390 metros de altitud, y acaba a 422 metros cerca de El Cerrón. En conjunto sube unos 160 metros y baja unos 130, de modo que la pendiente media es de apenas un 0,8 %. Esa cifra engaña: el perfil no es una rampa suave sino un sube y baja, con un punto bajo de 281 metros y otro alto de 427, y los tramos de subida se notan en las piernas aunque el desnivel total sea pequeño.
El esfuerzo se concentra casi al final. La rampa más dura va entre los km 2,8 y 3,3, con una pendiente media del 20 %. Son solo unos 500 metros, pero conviene afrontarlos con calma, sobre todo si hace calor. Superada esa cuesta, el camino llega a la cumbre de El Cerrón hacia el km 3,5 (441 metros) y sigue hasta el km 4,1.
El tiempo estimado es de unos 80 minutos solo de ida. Si regresas por el mismo camino, cuenta con 8 km y unas dos horas y media o tres en total, con paradas.
Qué ver por el camino
Al principio, a la salida de Dalías (km 0), hay un punto de agua potable: es buen sitio para llenar la cantimplora antes de empezar y conviene salir con agua suficiente para todo el recorrido.
El gran atractivo está al final. En El Cerrón hubo un oppidum ibérico, un poblado fortificado sobre un cerro. Según los textos oficiales de la Junta de Andalucía y del Estado, los materiales hallados arrancan en el Bronce Final y llegan hasta el siglo II a. C., con cerámicas ibéricas de los siglos V y IV a. C. Entre los restos construidos se citan un edificio de sillares de arenisca, además de una cisterna, silos, pozos circulares y señales de una muralla doble. La rambla de Almocetes limita el yacimiento por el norte y los lados este y oeste se apoyan en las paredes naturales escarpadas del cerro.
Desde lo alto se domina el Campo de Dalías. Un estudio sobre el poblamiento ibérico de la zona recoge una vista desde el oppidum: la llanura cubierta de invernaderos donde hoy se levanta El Ejido, municipio de la antigua Murgi, ciudad ibera y romana.
El interés de la visita está en el paraje y en lo que sepas de él antes de llegar. Respeta los restos y no te lleves nada: el yacimiento cuenta con expediente de protección como zona arqueológica.
Antes de salir
Dalías está a unos 411 metros de altitud, en la falda de la Sierra de Gádor. En el pueblo hay varios bares y restaurantes a pocos minutos del inicio, una buena opción para comer después de la caminata.
Por el camino, kilómetro a kilómetro
| Km | Qué | Altitud |
|---|---|---|
| 0,0 | Agua potable | 392 m |
| 3,5 | El Cerrón (cumbre) | 441 m |
Pueblos y acequias del recorrido
El sendero pasa por este pueblo, en orden de paso: Dalías.
Consejos para hacer este sendero
- Llena la cantimplora en el punto de agua potable del km 0, a la salida de Dalías, y lleva agua suficiente para toda la ruta.
- Guarda fuerzas para la rampa del 20 % entre los km 2,8 y 3,3, justo antes de la cumbre.
- Es un camino lineal: calcula el regreso por el mismo itinerario, unos 8 km en total.
- A menos de 450 metros de altitud el sol y el calor pegan fuerte de junio a septiembre; sal temprano y lleva gorra y agua extra.
- Lleva calzado cerrado y respeta el yacimiento: tiene expediente de protección y no se debe remover ni llevarse nada.
Sobre los datos de esta ficha
Trazado: © colaboradores de OpenStreetMap (licencia ODbL). Altitudes: modelo digital del terreno Copernicus GLO-30 (© DLR e.V. 2010–2014 y © Airbus Defence and Space GmbH 2014–2018, distribuido por la ESA). Distancia, desniveles, tiempo (método MIDE: 4 km/h en llano, 400 m/h de subida y 600 m/h de bajada, sin paradas) y dificultad los calcula Alpujarra.org a partir del trazado; la dificultad es una estimación, no la valoración oficial del sendero. Mapas: © Instituto Geográfico Nacional (CC BY 4.0). Comprueba siempre el estado del camino y la señalización sobre el terreno.