Fiestas de Santa Filomena en el Barrio Bajo de Órgiva: 125 años desde la primera
El Barrio Bajo de Órgiva celebró el 7 y 8 de agosto Santa Filomena, fiesta nacida en 1921 con la rifa de un borrego y 25 pesetas, con procesión y música.
En resumen
- Barrio Bajo de Órgiva, 7 y 8 de agosto: fiestas de Santa Filomena
- La primera fiesta fue en 1921, hace 125 años
- Se financió con la rifa de un borrego y 25 pesetas
Los vecinos del Barrio Bajo de Órgiva celebraron los días 7 y 8 de agosto sus fiestas en honor a Santa Filomena. En la plazoleta del barrio se montó un altar para velar la imagen de la santa por la noche.
Actos de las fiestas de Santa Filomena
- Colchones hinchables y barra, a cargo de la empresa G2 Eventos.
- Concurso de rentoy.
- Degustación de chocolate, dulces y sangría.
- Conciertos y pasacalles de la Asociación Musical Exoche de Órgiva, dirigida por Víctor Manuel Bueno.
- Misa cantada por el coro, oficiada por el sacerdote Manuel España, y procesión.
- Actuaciones del Trío Voltaje y el Niño del Albayzín.
- Fuegos artificiales de los hermanos Soria de Órgiva, lanzados al ras del suelo para respetar las normas establecidas.
El Ayuntamiento de Órgiva, presidido por Raúl Orellana, colaboró en las fiestas. La Policía Local y Protección Civil coordinaron la seguridad y regularon el tráfico. Todos los vecinos del barrio participan, junto con otras personas y empresas, y Juan Orellana es una de las personas que más trabaja en ellas desde hace décadas.
Así nació la fiesta en 1921
El catedrático, investigador y escritor de Órgiva Juan González Blasco explicó a IDEAL que en 1921, hace 125 años, cuatro vecinos del Barrio Bajo (Francisco Orellana, Martín Galiano, Agustín Braojos y Agustín Ceballos) decidieron festejar a Santa Filomena. Reunieron fondos con la rifa de un borrego y 25 pesetas, y aquellas fiestas duraron dos días.
Según González Blasco, el primer día hubo repique de campanas, cohetes, velada con banda de música e iluminación eléctrica a la veneciana. El segundo día hubo diana, cohetes y función religiosa, con misa cantada por don Federico Pérez. A las tres de la tarde se celebró una corrida de seis novillos, y a las seis salió la procesión desde el templo de Órgiva hasta el Barrio Bajo, con fuegos artificiales.
González Blasco recuerda además que aquella primera fiesta se animó porque el aeroplano correo, que a veces sobrevolaba Órgiva, vio que había fiesta y aterrizó en el paraje de la «Era del Común», cerca del Barrio Bajo. Como casi nadie había visto un aparato así de cerca, los vecinos desfilaron por allí y vitorearon al aviador.
La imagen de la santa y la tradición del barrio
Antiguamente se montaba un altar con un cuadro de Santa Filomena, que pertenece a Francisco Vigil. Hace años había también una imagen sobre una mesa en la casa de la señora Paz, que acabó trasladada a la iglesia, por lo que los vecinos tuvieron que adquirir otra. Gracias a los nuevos sacerdotes, esa imagen ha podido instalarse en el altar junto a otra también de Santa Filomena. El baile lo amenizaban antes los hermanos motrileños «Pililis», con acordeón y violín.
Santa Filomena fue una virgen mártir de la Iglesia cristiana. Sus restos se hallaron el 2 de mayo de 1802 en las catacumbas de Santa Priscila, en la Vía Salaria de Roma. Pertenecían a una joven de 12 o 13 años, con el cuerpo traspasado por flechas, y la tumba estaba rodeada de símbolos como un ancla, tres flechas, una palma y una flor. Sus reliquias se trasladaron a la parroquia de la Virgen de Gracia de Mugnano, donde está su santuario. En Órgiva se la venera mucho.