Aremacotrans, la empresa que dos hermanos de Mecina Fondales fundaron en Pitres
Los hermanos Alberto y Joaquín Aragón fundaron en Pitres hace más de cuatro décadas Aremacotrans, empresa de transporte y materiales de construcción.
En resumen
- Aremacotrans nació hace más de cuatro décadas en Mecina Fondales y hoy está en Pitres
- La fundaron los hermanos Alberto (fallecido por covid) y Joaquín Aragón
- La dirigen hoy los hijos mayores de ambos, Alberto y Adrián
- Vende materiales de construcción y trabaja con maquinaria y transporte
Aremacotrans SL, empresa de materiales de construcción y trabajos con maquinaria situada en Pitres (La Taha), nació hace más de cuatro décadas de la mano de dos hermanos, Alberto Aragón Rodríguez y Joaquín Aragón. Alberto falleció por covid-19. Desde hace unos años la gestionan los hijos mayores de ambos, también llamados Alberto y Adrián.
En el negocio se encuentran materiales para la construcción como solería, fontanería, electricidad, carpintería, calefacción y riego, además de servicios de movimiento de tierras con excavadoras y contenedores. También hay pienso para mascotas. Según Joaquín, hoy cuentan con siete camiones, algunos de gran tonelaje, dos grúas, una veintena de contenedores y transportadoras de palés.
De Mecina Fondales a Alemania y vuelta
Joaquín nació en Mecina Fondales y pudo ir poco a la escuela, porque de niño tuvo que trabajar en el campo. Aprendió a leer, escribir y hacer cuentas con Eduardo García Puga, un vecino muy apreciado en La Alpujarra que daba clases por las noches a niños del pueblo. Su padre, también llamado Alberto, era tratante de bestias en las ferias de La Alpujarra y comerciaba con caballos, mulos, burros y bueyes. Su madre se llamaba Pura.
Joaquín se dedicó a la agricultura hasta que le llegó la mili, que hizo en la Marina, en San Fernando (Cádiz). Al licenciarse se fue a trabajar dos años a una fundición de hierro en Alemania, gracias a un amigo, Joaquín «El Colorao». A sus padres no les gustó que marchara al extranjero. Cuando volvió de vacaciones, su hermano Alberto había comprado un camioncillo Ebro de segunda mano por 35.000 pesetas y lo convenció de dejar Alemania. Joaquín compró un camión Ebro nuevo; al principio tuvo que conducirlo otra persona, porque solo tenía el carné de motocicletas, hasta que sacó el de camiones.
Los inicios del transporte en la Alpujarra Alta
Joaquín recuerda así el arranque: «en un principio mi hermano y yo montamos la pequeña empresa en el garaje de nuestros padres, en Mecina Fondales». Transportaban productos del campo (patatas, cebollas, castañas, habichuelas) a Málaga, Almería, Molvízar, Motril y otros lugares, y volvían con abono para la tierra, porque entonces se labraban todas las fincas. También traían leña de olivo para venderla, algo que se sigue haciendo. En aquella época, dice, había pocos camiones en la Alpujarra Alta.
Unos años después decidieron establecerse y construir sus viviendas a la entrada de Pitres, en una finca donde había una máquina de trillar de la familia Sánchez. El terreno les costó 900.000 pesetas, una cifra que en su día les valió fama de locos. Con el tiempo, el solar les ofreció espacio para aparcar y para montar la tienda.
Una familia empresaria
Alberto tuvo cuatro hijos y Joaquín tres. Los demás hermanos, Serafín (fallecido), Gerardo y Juan, trabajaron en una empresa multinacional. Joaquín, jubilado, cultiva hortalizas, almendras, peros, manzanas y calabazas, y cada año viaja a Albacete, Ciudad Real y Toledo a cazar perdiz con reclamo.